
Cómo darnos cuenta:
Cuando la luz piloto se enciende o el indicador de temperatura del motor ingresa en la zona roja de peligro, nos avisan que el motor se está recalentando. En estos casos si bien es recomendable estacionar en un lugar seguro lo antes posible y apagar el motor, debemos hacerlo con sumo cuidado y serenidad, atendiendo a los vehículos que nos siguen por detrás. De continuar la marcha en estas condiciones pondrá en peligro el motor y la rotura puede volverse muy costosa o irremediable, dejando al vehículo fuera de servicio.
Para estos casos, antes de intervenir sobre el sistema de refrigeración del motor es necesario verificar que la temperatura haya descendido lo suficiente (debajo de 60°C). Debemos tener en cuenta que aunque no quede agua en el sistema, igualmente habrá vapor.
Qué hacer:
Siempre que intentemos realizar cualquier intervención en circuitos presurizados con alta temperatura, debemos aguardar con el motor apagado a que se enfríe lo suficiente. Para evitar quemaduras, no confíe en su velocidad de reacción en el momento de destapar un radiador o un tanque de recuperación. La expansión del vapor es más rápida que la reacción del ser humano y pese a querer evitarlo nos alcanzará a quemar.
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