
Qué desagradable es ir a un taller y no saber explicar qué nos pasa con el embrague. Veamos cómo se manifiestan algunas anomalías en el funcionamiento de un mecanismo con mando a cable, que nos ayudan a saber cuándo necesita ser revisado.


| Síntoma | Causa |
| + El embrague patina, aceleramos el motor y el vehículo no responde |
- Forros del disco gastados o quemados.
- Aceite o grasa en el disco. - Placa de presión deteriorada, cristalizada. - Impedimento en el retorno del pedal. - Mala regulación. |
| + Ruido al soltar el pedal. |
- Deterioro en la palanca de horquilla
- El cable de mando está sucio. - Eje estriado de la caja gastado. |
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+ Ruidos al apretar el pedal
+ Estos deterioros pueden producirse de manera prematura porque el conductor mantiene durante la marcha el pie apoyado en el pedal. |
- Resorte palanca de horquilla deteriorado.
- Excesivo juego entre el núcleo del disco y el eje. - Insuficiente lubricación del cojinete de empuje. - Regulación inadecuada. - El cable de mando está sucio. |
| + El embrague no para, dificultad para poner la primera velocidad y otros cambios. |
- Regulación inadecuada.
- Imperfecciones o desgaste en los forros del disco. - Óxido en la estría del núcleo del disco. - Resortes de la placa de presión vencidos. |
| + El embrague trepida, el auto da tirones |
- Aceite o grasa en disco o volante.
- Superficie del volante motor alterada por recalentamiento y/o mal uso. - Forros del disco abiertos por estar despegados o rotura de remaches. - Núcleo del disco roto. - Trabas o defectos en el sistema de mando. - Forros del disco mal gastados. - Resortes del disco vencidos o rotos. |
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