
La psicología del Manejo es una disciplina nueva que surge en respuesta a la necesidad de las sociedades modernas de controlar las consecuencias del número creciente de vehículos en los caminos. La cantidad en aumento de accidentes y costos de toda índole, es un fenómeno prevenible, y la Psicología del Manejo, desde un ángulo cognitivo-conductual, hace su aporte ofreciendo soluciones para ayudar a revertir los sucesos accidentales.
Sabemos que conducir un vehículo es una actividad compleja ligada, entre otras factores, al área emocional, de ahí que surja en los conductores una serie de reacciones ante cualquier imprevisto -enojo, frustración, violencia, ira, ansiedad-. Diferentes estudios han identificado actitudes negativas en conductores envueltos en accidentes. Estas actitudes se traducen en conductas, emociones y pensamientos que tendrán un efecto determinante a la hora de conducir un vehículo.

Por ejemplo, una persona con una actitud negativa hacia las mujeres que manejan genera pensamientos tales como "qué desastre, cómo manejan las mujeres", conductas negativas, como hacerles notar un error con un guiño de luces o una frenada brusca, y emociones tales como frustración y agresividad. Esta respuesta, que se da como una reacción en cadena, aumenta el riesgo -propio y de los demás- de causar un accidente.
El Manejo Inteligente, gracias a la Psicología del Manejo, ayuda a los conductores a modificar actitudes y apunta también al control de las emociones, pensamientos y conductas que influyen negativamente en el manejo. Las técnicas utilizadas son efectivas y se aprenden de manera fácil. El Conductor Inteligente es un conductor capacitado emocionalmente para responder de manera positiva y efectiva a los obstáculos que nos impone el tráfico creciente hoy en día.
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