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La accidentalidad vial cada día está más relacionada con la siniestralidad laboral a la hora de conducir un vehículo. Su etiología implica múltiples causas y la escasez de estudios analíticos dificultan el tratamiento adecuado y la aplicación de estrategias de prevención.
La fatiga surge como uno de los síntomas subjetivos mas referidos por los conductores y en este sentido es importante conocer en profundidad:
el nivel de percepción que tienen de su sensación de fatiga
el modo en que ésta altera su calidad de vida,
la forma en que eventualmente se relaciona con los accidentes vehiculares en el tránsito.
En este punto, conviene aclarar que la fatiga no sólo estará motivada por el exceso de trabajo ya que los hábitos poco saludables en la vida diaria y otras circunstancias personales del individuo también influyen.
La realidad nos muestra que la morbilidad de los accidentes de tránsito afecta principalmente a los jóvenes, sobre todo aquellos que se inician laboralmente como conductores, aún cuando ésta no sea su actividad principal y degrada la población económicamente activa además de significar un elevado costo organizacional.

En su génesis la sensación de fatiga, sea o no síntoma de otra enfermedad, nos indica la necesidad de descanso. Es un mecanismo regulador del organismo y cuando aparece nuestro cuerpo y nuestra mente ponen en marcha sistemas de defensa sin que seamos conscientes de ello.
Las limitadas investigaciones sobre los factores etiológicos de la accidentalidad vehicular, la cantidad de variables del entorno laboral y social, la influencia de la fatiga en las capacidades cognitivas y motoras entre otros factores, se adicionan solapadamente para inducir la contingencia.
No obstante, es cierto que la fatiga, como resultado de un complejo conjunto de factores, hace potencialmente letal al individuo atrás del volante ya que disminuye los procesos de concentración y atención desviando la percepción del riesgo, puesto que a medida que la fatiga se incrementa, genera una respuesta reactiva en el operador que busca llegar
más rápido a su destino para descansar.
Sin embargo la investigación de la fatiga como causa básica debe considerarse en un contexto amplio dentro de la organización y su relación con la accidentalidad constituye un elemento clave para trabajar en prevención, lo cual debería ser un objetivo principal de la salud ocupacional para conocer:
cómo, cuando, donde y porqué se producen los accidentes,
profundizar sobre las causas y disponer de compromiso,
comprender a la capacitación a conductores y responsables del transporte, como el eje sobre el que debe articularse la asistencia.
GESTIÓN DE LA SEGURIDAD:

identificar con precisión los factores organizacionales que influyen en la accidentalidad vehicular.
Estudiar y evaluar la relación entre la duración de la jornada y la existencia de fatiga.
Indagar y observar las vivencias personales de los conductores y su imaginario frente a los accidentes en el tránsito.
Presentar recomendaciones con soporte científico para mejorar los procesos organizacionales buscando disminuir el impacto de las jornadas laborales.
SEPAMOS COMO EMPEORA LA FATIGA
ACTIVIDADES

Manejar largas distancias sin detenernos para descansar
Manejar de noche, luego del almuerzo o en momentos en los que su cuerpo quiere dormir.
Manejar solo
Rutas largas y aburridas
Viajes frecuentes y muchos kilómetros
Cambios en los turnos de trabajo
CONDICIONES DE SALUD

Estar medicados con sedantes o tomar alcohol
Malos hábitos de descanso
Dieta inadecuada, comer irregularmente
Deshidratación
LA FATIGA NOS AVISA
Falta de concentración, no mantener la línea en la ruta, bostezamos.
No controlamos los ojos, se cierran y salen de foco
Nos pasamos señales de tránsito y advertirlo más tarde
Nos cuesta mantener la cabeza erguida
Reaccionamos bruscamente, nos sorprenden imprevistos
Estamos irritables.
MITOLOGÍA DEL PATRIARCA DE LOS CAMINOS
El café nos ayuda a permanecer en alerta.
FALSO. Los estimulantes no sustituyen el sueño – hacen que se sienta alerta por un período corto. Si usted no ha descansado se quedará dormido aunque tome café. A veces puede dormirse por períodos que duran solo 3-5 segundos, que son suficientes para matarlo mientras conduce. La cafeína tarda casi 30 minutos en actuar.

…yo sigo porque nunca me quedo dormido.
FALSO. Estudios muestran que aún cuando las personas dicen no estar cansadas pueden quedarse dormidas. Si usted cree que no podría dormirse, recline el asiento y descanse 15 minutos. Se sorprenderá. Recuerde cerrar sus puertas y asegúrese que el vehículo tenga ventilación.
La gente joven necesita descansar menos.
FALSO. De hecho, adolescentes y jóvenes necesitan dormir más que los mayores de 30. Adolescentes y personas que se levantan temprano suelen sentirse alerta al anochecer, lo que los hace pensar que no necesitan descansar. Los entretenimientos de los jóvenes son estimulantes y los mantiene alertas – pero se desploman cuando la estimulación se detiene.
VERDADES DE LA FATIGA
«LA FATIGA PUEDE PONERNOS A DESCANSAR PARA SIEMPRE»

Identificar nuestros límites y la situación con riesgo.
Conocer y comprender nuestro ciclo personal.
Regularizar nuestra deuda de descanso.
Mantener buenos hábitos alimenticios.
Controlar la ira
Comprendiendo las señales viales
Manejo en nieve
Atención a las diferencias usando transmisión automática