
El dolor aparece como una de las causas más comunes por las que solemos pedir ayuda a un médico. Cuando ese dolor es permanente y se convierte en crónico, se lo define como la sensación desagradable que persiste por más tiempo que el curso natural de cura de esa afección.
Si bien el dolor es una experiencia propia o subjetiva por naturaleza, la comunidad médica incluye en el estudio del dolor crónico las consecuencias y el impacto que provoca en nuestra mente el procesamiento e interpretación de las señales del dolor, y como resultado la disrupción sobre las actividades cotidianas.
Veamos entonces que el dolor crónico afecta negativamente, entre otras cosas, la actividad de manejar.
El tratamiento efectivo de esta afección es importante, para mejorar la calidad de vida y además para velar por la seguridad vial. Para el caso que nos ocupa, el más común que podemos encontrar es el dolor crónico de espalda; que afecta a todas las edades y por igual en ambos sexos.
En una entrevista reciente, el Profesor Mark Porter de la Universidad de Lougborough del Reino Unido, argumenta que: “el dolor crónico de espalda nos puede develar la relación que mantiene una persona con su vehículo”, y vale la pena prestar atención a esa sensación que puede comenzar como una pequeña molestia, para evitar males mayores.
Porter adjudica al dolor como posible resultante de no sentarse bien frente al volante, ya sea debido a la propia decisión (aunque inconsciente) del conductor de adoptar una postura óptima, como así también a un diseño inadecuado del asiento.
Lamentablemente hoy en día pueden verse gran cantidad de vehículos que se diseñan priorizando la estética antes que pensar en la anatomía del conductor.
Desde lo postural, la mayoría de los varones suelen sentarse con las piernas muy estiradas (lo cual afecta a los músculos de la espalda al estirarse para accionar los pedales), las mujeres, en cambio, suelen pegarse casi al volante (lo cual también perjudica la musculatura de la espalda).
Establecer una posición adecuada, en el sentido ergonómico, es un tema complejo ya que influyen gran cantidad de variables, donde el peso y la altura de las personas también varían considerablemente. Muchas veces, sin darnos cuenta, cambiamos constantemente de posición al estar sentados, por ejemplo, mirando TV. Esto es difícil hacerlo cuando manejamos, sin embargo es aconsejable tener una posición para el manejo urbano y otra para el manejo en ruta.
La vibración del vehículo durante períodos prolongados (por ejemplo serruchos en caminos de ripio) puede ser otro factor que lleve al consecuente dolor crónico de espalda. La vibración puede obedecer al estado de los caminos o bien a la suspensión defectuosa del vehículo.
Otras causas pueden encontrarse en el deficiente diseño de los pedales y controles, visibilidad dificultada que obliga al conductor a estirarse o encorvarse para ver mejor, el sobrepeso, etc.
Por su seguridad, algunas recomendaciones elementales para prevenir el dolor crónico en la espalda:
Visite periódicamente a su médico.
Controle y cuide su peso y estado psicofísico general.
Antes de partir en cada viaje revise la posición de manejo junto con el control del cinturón de seguridad.
No conducir por períodos prolongados (más de 2 horas continuas) sin tomarse un breve descanso para “estirar” los músculos.
Trate de variar el asiento de posición pero nunca lo haga con el vehículo en movimiento.
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