
La ansiedad es una reacción normal frente a situaciones estresantes. Nos ayuda a mantenernos en foco o a reaccionar con precaución en escenarios donde es necesario estar alerta. Cuando la ansiedad se torna excesiva, ya sea por factores internos o externos al individuo, nos inhibe en vez de beneficiarnos.
Manejar hoy en día por nuestras calles es estar expuesto a un sinfín de situaciones que ponen a prueba nuestra capacidad de enfrentar situaciones estresantes. El mal hábito de ciertos conductores, el no cumplimiento de las leyes de tránsito, el aumento del número de vehículos transitando, sumado a problemas personales, pueden hacer que nuestros niveles de ansiedad desborden. Esto tiene consecuencias negativas, ya que nuestro modo de responder será des-adaptativo, pudiendo resultar en una dramática reducción de nuestra productividad, e interfiriendo en nuestra calidad de vida.

En el manejo, afectará nuestra manera de conducir. La ansiedad puede manifestarse como irritabilidad ante cualquier escenario, miedos infundados de una desgracia, pánico, entre otros síntomas. A nivel corporal, las más comunes expresiones son inhabilidad para relajarse, palpitaciones, náuseas y dificultades al respirar.
Es importante que aprendamos a identificar cuáles son los síntomas de un estado de ansiedad ya que es posible controlarlo y así, prepararnos para emprender un viaje libre de complicaciones. Existen técnicas del manejo de la ansiedad que son simples de aprender y muy útiles, pueden utilizarse antes o durante un viaje. Como por ejemplo, técnicas de relajación, respiración adecuada, desafiar pensamientos negativos, entre otras.
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