
La somnolencia, el alcohol y las drogas afectan nuestra percepción. La consecuencia más grave de manejar bajo un estado de no lucidez es la alteración del procesamiento neuronal, lo que distorsiona nuestra percepción, el reconocimiento distal y modifica las acciones de respuesta. Por ejemplo, tendremos la ilusión de poder sobrepasar o frenar sobre una distancia que en verdad es irreal.
No manejar al percibir:
+ Dificultad para enfocar la vista o para mantener los ojos abiertos
+ Problemas para mantener la cabeza erguida
+ Bostezos frecuentes
+ Desconcentración, pensamientos incoherentes o soñar despierto
+ Incomodidad
+ Olvidar lo ocurrido durante el último tramo que recorrimos
+ Pasar por alto señales de tránsito
Recomendaciones para evitar estos síntomas:
+ Haber descansado lo suficiente antes de emprender cada viaje.
+ No ingerir bebidas alcohólicas o sustancias que no hayan sido autorizadas por su médico.
+ Programar paradas regulares en lugar seguro (sugeridas cada 2 hs o 200 km).
+ Mantener la cabina bien ventilada y a temperatura adecuada.
+ Evitar escuchar música, especialmente si es lenta o relajante.
+ Usar ropa cómoda y adoptar posturas correctas que favorezcan la visibilidad.
+ Solicitar al eventual acompañante que nos ayude a mantenernos alertas.
Controlar la ira
Definición de manejo
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